Los dos Boric

El buen Boric está ahora ayudando a los ucranianos que, conducidos por las ojivas nucleares del mundo libre bajo el mando del encantador abuelito Joe Biden, luchan por atajar a los rusos invasores.

Entretanto nuestros diarios y canales de tv de oposición, que son todos, el cien por ciento, a través de políticos o periodistas o predicadores que forman parte de esa red publicitaria y doctrinaria incesante, insisten en que Boric, al que consideran un inútil, debería estar no ayudando a los ucranianos en el escenario imperial sino ayudando a los damnificados e inundados de nuestras zonas de catástrofe, que por lo demás a Boric le encanta eso de ser boy-scout y solidario y buena onda con una parca y una gorra en terrenos anegados, en mi caso no me hace falta, prefiero que los Presidentes se dediquen a hacer funcionar el país más que a los reality shows televisivos. Quizás deberíamos tener dos Boric, uno que hiciera aquello que le pareciera bien a él, para eso es Presidente, y otro dedicado a aquello que le exigen Macaya y sus amigos, que van siempre con una expresión contrariada y despectiva en el rostro.

Observo el país por mi ventana, en realidad veo poco, un trozo de calle gris con gotitas de agua que quedaron de la lluvia, en Santiago, lamento ser tan centralista amigos y amigas de regiones pero nací en esta cosa y vivo aquí, llevamos casi 200 mm de agua caída, lo cual si seguimos así nos mantiene alejados de la sequía, aseguran los expertos. Dicen que Luksic, por lo del agua que se ha hecho escasa y por lo tanto de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda está subiendo mucho de precio, se ha dedicado a comprar fuentes acuíferas en el norte, no sé qué son, supongo que lagunas o vertientes o ríos o lo que sea que tenga gotitas de agua. Compro agua. Vendo agua. Mía el agua. Soy el agua boss.

Leo en Marsili, un filósofo activista italiano, lo cual es inquietante, un filósofo tiende a ser más bien pasivista, dice él que tras la salida de Japón a Occidente en el siglo 19 después de mantenerse varios siglos aislado, la dinastía Qing ensayó lo mismo en China bajo el lema «el conocimiento chino a favor de la esencia, el conocimiento occidental a favor de la utilidad». Antes de ser derrocados, los Qing abrieron en 1906 el Jardín Zoológico de Pekín, un parque abierto al público, lo cual contradecía la larga tradición de jardines imperiales secretos a los que se podía entrar sólo con invitación especial, y poco a poco. La idea de un parque público va asociada a la vida ciudadana, un ciudadano no es tal si no puede pasear por un parque, señala Marsili. Hoy nuestros parques tienden a la privatización empresarial o a los usos privados, la decadencia de los parques es la decadencia de nuestros derechos ciudadanos.

No sé como operarán en Ucrania o en Rusia las redes sociales, que están reemplazando también también a las redes e instituciones ciudadanas, las redes las vivimos como un servicio público pero son privadas, y por eso es que el celular de Hermosilla no puede ser incautado, se sabrían demasiadas cosas, así es que se mantiene privado como los antiguos jardines de la China imperial. A lo mejor tendríamos que tener no sólo dos Boric sino también dos Hermosillas, uno privado y uno público.

Voy a hacerme un café en mi cafeterita italiana que me acompaña desde hace mucho tiempo, así a lo mejor se me despeja la cabeza.

(Visited 7 times, 1 visits today)