La conversa # 9: El cantor del Barón

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Como bien dice el maestro sufí, hay un momento en que hasta las piedras te hablan, todo te habla, todo aquello de lo cual nunca hubiésemos pensado comunicación alguna, también nos propone una conversación, para que esta comunicación se dé, corresponde en primer lugar, estar atento a lo que sucede alrededor, estar atento a la escucha, saber oír es probablemente una de las condiciones más necesarias para levantar la voz.

Cuando una persona se da cuenta de esa posibilidad comienza su idilio con las cosas, te relacionas con ellas y conoces su historia, cuando las calles de tu barrio comienzan a hablarte y tú estás preparado para oírlas, entonces se hace la magia aquella. De esas conversaciones surge música que se vuelve canto. Acercándonos a oír para conocer aquellas historias es que sostenemos esta conversación con el cantautor porteño Luchín Salinas.

  • Lo primero que quiero que nos cuentes, es sobre tu historia, tu trayectoria como músico de acá de Valparaíso, cómo es tu origen en la música, desde cuándo fue que agarraste la guitarra y desde dónde viene la inspiración para componer tus canciones
  • El origen del trabajo que estoy haciendo ahora, viene netamente de una inquietud que venía desde la niñez, porque yo empecé tarde en la música, empecé a los 17 años a trabajar en la música, para mí es tarde porque la música demanda mucha experticia, en muchos campos, hay muchas divisiones en la música chilena desde una escuela muy pulcra a la popular, y entendía que había ya un margen de tiempo que llevaba ya perdido, porque yo trabajaba en otro rollo antes, yo soy técnico en mecánica automotriz, trabajé mucho tiempo en eso y trabajé también en otras pegas, porque acá en Valpo se trabaja en muchas cosas, trabajé en el Puerto, trabajé en fábricas, trabajé en muchas cosas pero nunca me dediqué a la música, fue como a los 23 años que dije: “ya, esto es lo que decidí”, con todas las catarsis que eso produce a nivel familiar, optar por una carrera como la música y toda la problemática que lleva, el cambio de vida, que tus amigos entiendan tu aspecto musical, que no todos los entienden, y aquí en Valparaíso es difícil entenderlo, no porque estemos lejanos a eso, porque Valparaíso siempre ha sido una ciudad obrera, de mucho trabajo y el empuje para llevar el plato de comida a la mesa, a veces es lo que más importa, y la música te saca de repente de eso tipo de situaciones, no digo que con la música no llegues a la misma acción de tener que llegar a fin de mes, pero en ese engrane, en esa lucha, apareció el gusto por la música y yo generé una búsqueda que no era aquí en Valparaíso sino que me tuve que ir a otros lugares de Chile, como a buscarlos, a buscar raíces, a buscar canciones, a buscar ritmos
  • Podríamos decir que tú vienes de la vertiente autodidacta de la música
  • De primera sí, después entré a trabajar en el estudio, me metí al Conservatorio de la Universidad Católica, y ahí trabajé con Luis Jiménez, con Freddy Torrealba
  • Destacado charanguista
  • Charanguista claro, y yo empecé con la veta del charango, pero después tomé otra línea y entendí que el tema de la canción era lo mío y tenía que estructurarlo y buscar una metodología también bien autodidacta pero metódica, para poder trabajar a nivel cantautoril, a nivel de canciones, y la inquietud nació netamente en resaltar el rasgo porteño, el rito porteño, la sensación de qué es lo que había perdido Valparaíso y qué es lo que estaba ganando, y de qué manera estábamos empoderándonos, porque estábamos muy sorprendidos por el avance, el progreso, entre comillas, porque Valparaíso en este último tiempo ha cambiado bastante y yo entendía que había una amenaza y a través de la música yo sentía que podía defenderla, y por el eso el primer disco se llama: “Norte claro Sur oscuro”, de este proverbio que se usa en todo Chile pero que, tiene todo un tema, no sé, porque acá en Valparaíso la lluvia siempre es algo muy atractivo y un patrón colectivo que nadie se salva de la lluvia
  • Es atractivo, pero también siempre trae consecuencias un poco dañinas para la población
  • No solamente acá en Valparaíso sino que en cualquier parte de Chile siempre hay un problema con la lluvia, pero yo rescataba este patrón igualitario de que la lluvia es transversal porque nadie deja de mojarse, y ese es el carácter un poco de Valparaíso, hay algo transversal en el barrio, yo en el barrio entendía que había amigos con gran situación económica, otros con muy mala situación económica o con problemas de pobreza graves, pero no era tema, no era una problemática, la pobreza siempre estuvo, Valpo siempre ha sido una ciudad de carácter pobre
  • Bueno como bien lo decía el Gitano Rodríguez en su famosa canción
  • Claro y por eso como que había muchas cosas que se juntaban en el barrio, había muchas divisiones, pero como era barrio no importaba
  • Tengo entendido que tú eres del barrio Barón
  • Sí yo soy nacido y criado en el cerro Barón, ahí de ese imaginario, de ahí nace todo
  • Me llama un poco la atención cómo propones, porque hay toda una propuesta musical que es bien propia y yo conocía a muchos amigos de allá del cerro Barón, vinculados a la música, sobre todo en el sector que se conoce como la Población de Barón
  • La Población Centeno
  • Sí, conocí a mucha gente a la que la música le cambió la vida, o le salvó la vida podríamos decir, pero siempre desde el intérprete, interpretando temas del folclor, y hay toda una escuela de músicos de Barón que son intérpretes del folclor nacional, que trabajaban en la calle y digamos que, alguien que traspasa eso y tiene su propia propuesta, por supuesto que es mucho más valorable, y desde ahí, tu propia propuesta musical, es algo que se valora, se agradece y me gustaría saber un poco de eso, de tu inspiración para crear tus propias canciones y no ser solamente un intérprete de la música nacional sino que además tener tu propia propuesta
  • Va de la mano con ese afán que tenía el cerro Barón de tener mucho intérprete porque es un cerro que tiene una gran cultura musical, cuando el pasaje Quillota era el centro neurálgico de Valparaíso, Barón era un lugar de muchos músicos y de mucho intérprete en ejecución musical, en instrumentos y a la vez, no sé, y si hablamos de la Población Centeno, sí, yo vi muchos grupos que resaltaban la raíz folclórica, tocando canciones de otras agrupaciones, y también había mucho punk, en Barón, Los Ocho Bolas, son un claro caso de una gran banda punk, y estaba ahí al lado, a dos cuadras más allá de mi casa, y entendía que tenía que generar una identidad, para mí lo más importante, en el carácter musical era el arraigo, y tenía que estar presente, no sólo en las letras, sino que en las notas musicales, y por eso la guitarra de palo, el charango, la quena, el violín, la guitarra eléctrica, la batería, tenían que estar, en los colores, en la coloración de lo que yo hacía, más allá del carácter adaptado, europeo, que está arraigado en la mezcla de lo que es Sudamérica un poco, como este gesto adquirido, y también hay algo indómito que tiene que ver con nuestro carácter mestizo, y eso yo lo entendía cuando veía tocar, no sé a agrupaciones como Pacha Mama, callejeras totalmente, y verla en un carácter natural, y ver cómo la música andina generaba un tiente en las personas que no era de acá, lo nortino es del extremo de Chile pero lo sentíamos como propio, y ahí yo sentía que había necesidad clarísima de un arraigo potente, como también lo había en, yo me crié escuchando boleros, o vals
  • Esa también es una música que se vincula mucho a Valparaíso y le es ajena, pero la hace propia
  • Totalmente, yo entendía que por ahí tenía que agarrar, entendía que esa época del vals y del bolero, la habían vivido mis abuelos y mis viejos y sentía que no era el momento para hacerlo y replicarlo, porque sentía que en el cauce natural eso iba a pasar, y creo que le atiné porque pasa, amigos contemporáneos como el Pedro, como el Demian Rodríguez, que están en esa veta y yo sabía que tenía que cumplir con ciertos colores y estar bien con mi rollo, con mi necesidad, y yo sentía que la necesidad de presentar el mestizaje, bueno este segundo disco mío habla un poco de eso también, tenía que estar en la coloración acústica de mi trabajo, en la forma de presentarlo también, musicalmente, así que creo que va de la mano con eso y tiene que ver netamente con una percepción, de entender qué es primero lo que yo quería y revisar la historia también de lo que yo necesita hacer y recrear, prácticamente va muy de la mano con lo que yo viví cuando pequeño, cuando era chico, también una cuestión familiar, mi viejo trabajaba en el Fortín Prat, trabaja, hasta el día de hoy ahí, y yo vi numerosos conciertos de mucha música, desde Soda Stereo hasta Illapu, Los Jaivas, Los Tres, Lucybell, en ese lugar que era muy potente, y consumí mucha música siendo chico, en los brazos de mi papá y vacilando, muchas cosas que las tenía ahí porque la vida no más, entendía que era una ciudad muy musical y no podía estar ajeno a eso en el tiente o en la forma que yo quería darle a mis canciones
  • En cuanto a la escritura de las letras y considerando que ahora Valparaíso es, hace rato que estamos con el eslogan de que somos Patrimonio de la Humanidad, sin embargo vemos que el tema más que nada se define a veces en la alcaldía, o en la administración que tiene la ciudad y los fondos que le llegan, pero tú como habitante de Valparaíso, cómo te sientes con la vorágine, un poco, que agarró a la ciudad, sobre todo considerando que en cerro Barón, la irrupción de las inmobiliarias ha sido devastadora, lo mismo pasa en cerro Placeres, en diferentes lugares de Valparaíso se están destruyendo los barrios, que es lo que da carácter, le da identidad a la ciudad, imagino que eso no puede estar ajeno para un compositor que es nacido y criado acá
  • Totalmente o sea, yo adhiero cien por ciento, de hecho, para contar y hacer primicia de lo que es mi trabajo, el siguiente video clip que estoy haciendo habla de un problema inmobiliario que tenemos en el cerro Barón, es una canción que se llama “Val sin Mar” y habla del problema inmobiliario, de cómo se han ido perdiendo esas instancias de barrio, y se hizo un rodaje de un video clip, con los vecinos, donde la escena final está hecha en el mirador Barón, con una porotada con los vecinos al lado de esta construcción gigante que se hizo en Barón,
  • Eso se hizo hace poco
  • Hace muy poco
  • Creo que hace una semana atrás me pareció haber visto algo ¿uno de los cocineros es el Bicho?
  • Sí, el Bicho del Pimentón, y cuando se lucha contra este tipo de fuerzas pasan cosas trágicas, porque este video se grabó dos veces, la primera vez tuvimos la mala suerte, la mala fortuna de que se robó el material que habíamos conseguido
  • ¿se robó?
  • Sí, fue robado, así que es todo un rollo y pasan muchas cosas extrañas. Para saltar a otra problemática de lo que es el tema inmobiliario hay un misterio ahí, en la forma en que aparecen en los cerros, en el caso de Barón, empezó con un acoso paulatino, cuando nosotros vimos que poco a poco, el cerro vecino, el cerro Placeres empezó a ser invadido, empezamos a entender que la geografía estaba cambiando, empezaron los incendios espontáneos, meses tras meses, construcciones antiguas donde prácticamente, no sé, a los meses después, era demolido, y aparecía la construcción de un edificio nuevo. Es una problemática que nos tiene bastante complicados.
  • Hay un documental también de acá de Valparaíso que muestra esa problemática, “awante Valpo”
  • Hay hartas cosas potentes. Mira yo entiendo que el problema de gentrificación que afecta a Valparaíso, es grave porque los que empujan este tipo de iniciativas, no consultan, y no quieren consultar de ninguna manera el pensar de la ciudadanía, son pocos los que se aventuran a hacerle contra a este tipo de fuerzas, pero el gran problema que tiene Valparaíso es esta amenaza y esta postura que hemos querido tener en mostrar un turismo que es falso, un turismo que es mentiroso
  • El turismo del cerro Alegre, del cerro Concepción
  • Claro, el turismo que es maqueteado, donde ya no existen los barrios, porque en esos barrios existía gran comunidad de personas, de gran influencia extranjera, pero barrios a las finales
  • Hoy en día hay locales, tiendas de suvenir, restoranes caros
  • Porque yo entiendo que lo que quieren proponer es que son plazas de trabajo, lo que tienen las constructoras o las inmobiliarias para suplir las necesidades que tiene Valparaíso a nivel económico, y esa es una gran verdad, Valparaíso tiene este gran problema de plazas de trabajo, los ingresos que sean dignos para la ciudad, o que queden para la ciudad, pero ahí entran otras problemáticas que la gente está ignorando y están pasando por alto, yo en esta canción “Val sin Mar”, llamo a que la gente tiene que reagruparse, que no basta sólo con quejarse, que hay que mover las manos, que hay que buscar con voluntad la conversación, que tiene que estar en la sobremesa del porteño, conversar de la problemática de la ciudad porque influye bastante en el ánimo, en el carácter, en la forma, en cómo nos desarrollamos, en cómo pensamos, cómo nos movemos día a día, si un edificio te tapa la vista de verdad que te afecta, te afecta mucho, te afecta mucho en tu imaginario, en el imaginario de los niños del barrio, de tus familiares, de tu día a día va a afectar un montón, y eso es una problemática que está ahí como dando bote un poco, ahora está en la palestra y está en una gran puesta en marcha como mediática, todos lo están queriendo proponer pero, la lucha está un poco descontinuada, porque el porteño es un poco flojo en ese sentido, porque dicen: “cómo no querí que las casa estén bonitas o los barrios estén bonitos”, pero entienden el sentido de bonito como una construcción que es nueva y en la cual ni siquiera ellos van a poder habitar, porque el enfoque de estas inmobiliarias está pensado en personas que viven en Santiago y vienen a pasar el fin de semana acá, como lo que pasa en Concón, que está lleno de edificios gigantes, pero uno como porteño no tiene ese rollo de querer comprarse un departamento para ver el mar, porque lo vemos todo el día, yo como porteño no puedo creer que se va a hermosear el barrio porque hay construcciones nuevas o porque va a subir la plusvalía a las casas, porque el barrio ahora tiene departamentos, esa es una gran nube negra que el porteño no se quiere sacar de la cabeza, y hay muchos que no quieren ver la realidad de lo que está pasando y es fácil para las constructoras tener mano de obra barata, tener a los obreros un poco engañados, sacando La Cuarta todas las semanas artículos de “easy constructor”, toda esa mierda que hay en los diarios donde se educa mano de obra barata
  • Se me viene a la cabeza una idea un poco oscura, pero tiene que ver con lo que estamos hablando, es un sentimiento que está más arraigado en nuestros padres, en nuestros abuelos, que vivieron en esas poblaciones, y de alguna manera eso era lo que les tocó, no había más opción, o sea, esa era tu casa, ya sea una población en toma, o una casa en un barrio obrero, las que de todas maneras se levantaron con muchos esfuerzo, pero siempre con la perspectiva de salir de ahí, tenemos esto y no nos alcanza, porque la familia es muy numerosa, pero estamos en este barrio, lo que generó una relación de vecinos muy fuerte, muy humana, pero tampoco porque fuese un ideal de vida, como el que nos vamos a vivir en una comunidad, sino que era la contingencia, vivimos acá y los vecinos son prácticamente, conocemos la vida de ellos tanto como la nuestra y eso nos une, pero cuando esos mismos viejos tienen que responder si venden su casa o la cambian por un departamento, o por una cantidad que les es impensada nunca haber obtenido, cuando la casa además no era de su entera satisfacción, son muy proclives a venderla, mientras que los hijos, los nietos que se criaron en ese barrio le tienen mucho cariño al terruño, pero como los que tienen que tomar la decisión son los mayores, venden. Esa es una cara. La otra es que los que se niegan a vender lisa llanamente las inmobiliarias los arrasan con estos incendios que son intencionados, y la mayoría de los porteños que estaban en esos barrios terminan en Villa Alemana o en Peñablanca, o incluso más lejos. Porque quizá el cariño al Puerto es un cariño un poco traicionero, no sé si te parece
  • Sí totalmente, Valparaíso invita y saca también a personas de sus terrenos, hay porteños que viven y mueren acá, hay porteños que nacen y mueren en otros lugares, yo digo que Valparaíso vomita a veces a las personas porque el porteño que vive acá tiene que estar acostumbrado a que la ciudad tiene que decirle algo, y a veces es el envío hacia otro lugar, tú lo graficaste con un ejemplo del éxodo de las personas que dicen “ya, prefiero vender y vivir más tranquilo en otro lugar” y eso está súper bien, pero te pongo como ejemplo el caso de Nápoles, en Italia, otra analogía, pero lejana, ellos viven al lado de un volcán, están locos, viven al lado de un volcán, y no los sacas ni a palos, no los sacas ni a palos porque viven ahí. Lo que pasó con el incendio grande que hubo el 2014, la gente reconstruyó, y no se mueven ni a palos de ese lugar, porque nació ahí y su imaginario está ahí, sus pensamientos, su forma de razonar la vida está en una quebrá, y el que logra aceptarlo y el que logra entenderlo se queda, y el que no quiere se va, a otro lugar y ama a Valparaíso de otra manera, a la distancia, pero lo ama, ese es el rollo, ese es el cuento, lo principal, que tiene que estar claro es el amor hacia la ciudad, cuando no hay amor hacia la ciudad pasan este tipo de cosas, como grandes edificios con poca planificación, con poca mística, puedes construir lo que quieras si quieres construir algo acá en Valparaíso, hazlo, pero que tenga cuento, que tenga del barrio, que no sea un hotel boutique que esté cerrado y que esté pensado solamente para los turistas no más, y ofrezcámosle todo a los locos y desarraiguémonos y no mostremos nada de lo que somos
  • El otro día escuché un rumor, tenebroso, pero puede ser muy cierto, y es que una familia de Santiago, unas personas jóvenes que están comprando y que al parecer están ligados a la empresa Mall Plaza, y Valparaíso a ellos les queda más cerca de su casa que Huechuraba o Puente Alto
  • Sí seguramente, y tiene mar más encima
  • Y ellos dijeron: “comprémonos Valparaíso”, pero para poder tener Valparaíso, Valparaíso no tiene mall, entonces pongámosle un mall, Valparaíso no tiene carretera, hagámosle una carretera, Valparaíso está lleno de tomas y poblaciones, bueno, saquémoslos de ahí, y el avance de esta familia es paulatino, pero a la postre se ve que es concreto, han entrado y el proyecto de construcción de carretera viene, el mall está dando la pelea pero ya viene
  • O sea, ya hay uno
  • De veras que ya hay uno en la av. Argentina que apareció como mall callampa y apareció
  • Apareció. Por eso digo que los tiempos están cambiando y el porteño si no se empodera va a perder
  • Ahora hay un porteño y podríamos decir que son las generaciones nuevas, digamos de 18 años para arriba y hago este corte, porque me parece notable la gente que fue a votar en la última elección de alcaldía y logró sacar un alcalde que venía con un lineamiento muy diferente a lo que estaba antes, que era de la UDI, y era el alcalde que sellaba todos los contratos con las inmobiliarias, ahora la gente de Valparaíso que votó por el nuevo alcalde, me imagino que debe estar con alguna esperanza de que esto pueda cambiar, no sé si tú te sumas un poco a esta idea
  • La pregunta me, no es que esté repetida pero, me la han hecho otras veces y respondo lo mismo, en Valparaíso siempre se cuecen las revoluciones de todo tipo de Chile, lo que hay en Chile como a nivel de revoluciones siempre, se puede tomar a nivel político, o de armas, no, las revoluciones de pensamiento siempre se han hecho en Valparaíso, se han pensado, Valparaíso siempre ha sido asediado por un montón de cosas, temporales, cosas de la naturaleza, políticas, ahora económicas, pero Valpo ha sido siempre pionero en muchas cosas, la primera biblioteca de Sudamérica, en contextos históricos muchas cosas que han sido la primera vez pero también a nivel de razonamiento, se han dado acá en Valparaíso, lo que pasó con el alcalde Sharp, yo creo que es una respuesta muy clara de que esta ciudad siempre está preparada para recibir la propuesta que tienen ahora, por ejemplo, los jóvenes, lo que pasa con las generaciones antiguas, sí, es duro porque hay dicotomía, hay divisiones, pero es por lo que les tocó vivir también, igual no hay que escarbar mucha para entender que una dictadura arrasa con muchas percepciones, del pensamiento, percepciones de la sociedad, o de la igualdad que tenemos que tener para poder pensar y empoderarnos, y generar un resultado que sea para nosotros, en cambio esta generación lo hizo, dijo: “acá vamos a elegir a alguien que nosotros realmente queramos y vamos a sacar a la mierda que ya estaba” y fuimos muchos a votar y fueron muchas personas a votar, las que no votaban, los que eran más viejos, jóvenes que nuca habían votado lo hicieron, la verdad a mi parecer, Sharp no era la opción que yo necesitaba, pero lo hice porque entendía que era la mejor opción, y ahora estoy convencido de eso, porque el tipo lo hace bien
  • Ha habido cambios notorios, por lo menos en su primer año uno podría decir que hay un cambio de mentalidad, o sea se refleja la mentalidad del votante en las acciones que la alcaldía propone, de hecho hace poco escuché una noticia, sobre el incendio de una casa en Barón, una casa antigua, tipo castillo le pusieron, pero era una casona de cuatro pisos y estaba “okupada” la casa, y le preguntaron a uno de los encargados del municipio, que qué había pasado ahí, y el tipo responde que había una situación de casa okupa, por unos jóvenes artesanos y que un desperfecto eléctrico había generado el incendio y que estas personas ahora estaban en calidad de damnificados, me pareció notable, porque si esto hubiese pasado durante la alcaldía de la UDI, seguramente la noticia la hubiesen informado como el incendio de una casa, a manos de delincuentes, o drogadictos, o algún otro epíteto despectivo para estas personas, y no hubiesen quedado en calidad de damnificados sino que hubiesen quedado en calidad de imputados, entonces son pequeños detalles que uno puede ver, pero que van cambiando un poco la manera de entender la ciudad
  • Totalmente, va a costar un poco a que la gente reaccione a que hay una autoridad que esté tomándole el pulso a la ciudadanía, y eso está muy bien, tenga todas las herramientas o no las tenga, yo entiendo rápidamente que es algo que está cercano a lo que normalmente el porteño entiende como autoridad, hay una picardía también dentro de la persona de Sharp en entender al porteño rápidamente y el porteño en pocas palabras, no es hueón, se hace no más, esa es otra cosa, pero es una ciudad que tiene mucho carácter y creo que poco a poco y pasando los años y pasando el tiempo, cada vez vamos a empoderarnos mucho más, yo por lo que entiendo, a la mística que me amarra a la música y a los sentimientos que imprime en mí la música, entiendo que van a cambiar muchas cosas, lo visualizo, lo veo, lo he conversado con grandes amigos de la música, tanto con los contemporáneos como con los más antiguos y entendemos lo mismo, entendemos que algo va a pasar, no sabemos qué, pero yo creo que, y no voy a anunciar ningún futuro, pero, algo va cambiar y va a ser fuerte, pero vamos a tener que luchar mucho más
  • En relación al trabajo con los compañeros músicos de la zona, cuéntame un poco cómo es, en Valparaíso se hace algún trabajo en conjunto, ¿existe algún tipo de trabajo colaborativo?
  • Sí, es una escuela muy chica pero aun así existe el trabajo mancomunado, existen las colaboraciones, los que llevábamos más tiempo igual entendemos quiénes son los que están gravitando y haciendo un trabajo que lleva tiempo y que está, me carga la palabra consolidado, porque la ocupan mucho de repente los medio de prensa, sino que los que llevan mucho tiempo más o los que llevan experiencia, entendemos que hay mucho trabajo que compartir, yo he tenido la suerte de poder compartir con muchos amigos músicos, puedo dar muchos nombres pero en verdad he tenido suerte de poder compartir y colaborar con muchos, que también han colaborado conmigo, los que trabajamos en Valparaíso hace tiempo en el circuito musical sobre todo, tenemos una amistad muy buena onda, es un circuito muy pequeño, no da como para generar como alguna especie de antipatía o alguna altanería, si existe, existe, pero a veces uno muere piola, y muere en la rueda porque el carácter porteño es ser piola y estar tranquilo porque la vida gira
  • Sin pertenecer al mundo de la música, siempre me ha llamado la atención y uno lo comenta con personas que en general no está ligadas al mundo de la música, la diferencia que habido históricamente en la cultura musical brasilera, o la cultura musical argentina, porque uno siempre vio que Charly iba con Spinetta a todas partes, y con León Giecco también, los brasileros, Chico Buarque, con Caetano y aquí los podríamos nombrar a todos, porque estaban siempre compartiendo el escenario o interpretando temas del otro con mucho respeto, con mucho cariño y con mucha admiración, como hacer más pública la admiración que yo tengo por el trabajo del otro y que eso no se malentienda como: “ah me copió el tema o me está tocando mis canciones” y aquí en Chile nos pareciera que esta colaboración es mucho más resistida, lo vivimos también desde la dictadura, la post dictadura, donde Los Prisioneros y Los Tres eran bandas que eran rivales prácticamente, no había ninguna comunicación, no sé, tal vez no sea un buen ejemplo, pero yo esperaría que ahora y sobre todo acá en Valparaíso se esté dando el ejemplo con una nueva manera de relacionarse entre los músicos y puedan decir: “sí, este concierto es mío, pero tengo a estos invitados, toco un tema de él, está él también aquí haciendo acompañamiento de mis temas” tú me podrías contar si eso se está dando acá en Valparaíso
  • Sí, eso es algo que acá está pasando mucho, yo he tenido la gran, no sé, en el primer disco tuve la gran dicha de tener la colaboración de, por ejemplo, Claudio Martínez, de Francisco Pancho Sazo, Alan Reales de Los Jaivas, Chico Peter de Ocho Bolas, Catalina Blanco de la banda Tephiret, que es una banda metalera, otro rollo, en ese disco yo busqué la colaboración, se me van nombres
  • Esa colaboración cómo se gestiona ¿tú llamas a la persona, por ejemplo, a Francisco Sazo, hay algún cobro de por medio?
  • No, no, netamente por la buena voluntad de don Pancho, Pancho Sazo es un tremendo músico y aparte tiene una gran voluntad de colaborar, a través de eso, de esa primera colaboración, él va y graba con Tephiret también, una canción con la banda de ellos, porque cuando nos vimos en el estudio se generó una amistad, nos vimos en el lanzamiento nos conocimos todos, fue algo muy bonito de vivir, y así yo entendí que tenía que darse la música y he colaborado con músicos de acá, como el Matías Saavedra, Felipe Laborde, con Diana Rojas del interior, he tenido muchas posibilidades de colaborar en otros discos haciendo voces, de trabajar con otros músicos, yo siempre he sido abierto a estar participando en muchos trabajos y ahora, la colaboración entre los contemporáneos se está dando mucho, eso es un muy buen ejemplo de que hay que darse siempre la mano, no siempre todos los estilos coinciden pero igual es bueno, de repente adaptarse otros, colaborar, querer el trabajo del otro amigo, porque a las finales, es una vuelta muy corta
  • Bueno, de hecho, yo a ti te he visto en el escenario con una cuenta cuentos de acá de Valparaíso, con Paty Mix
  • Claro, de hecho, ese es otro rollo que también se me estaba yendo
  • Cuéntanos un poco cómo fue esa experiencia
  • Fue una gran experiencia, porque Paty Mix es un libro abierto, una persona que tiene un valor que está ahí, es una fuente que está súper viva, no sé, pongo el caso del día de hoy, hoy se pone a Lucy Briceño como patrimonio viviente de la Humanidad de Valparaíso, por decirlo así de esta manera, para mí, Paty Mix también tiene ese carácter, también es una escuela viviente, es una mujer que enseña mucho y es muy generosa, y tuve la oportunidad de que ella me dijera: “Luchín tengo estos cuentos y estos cuentos coinciden con tus canciones, pienso en un espectáculo, yo cuento cuentos y tú cantas canciones, y si hilamos esta dinámica y hacemos un espectáculo juntos”, yo no le puedo decir que no a una idea así porque es una idea genial, y a la vez aprendo de la forma de contar, de lo que quiere imprimirle a los cuentos y de lo que quiere imprimirle a las canciones y me lleva a otro enfoque y a otro razonamiento de lo que yo hago, y ella también aprende de mí, eso es importantísimo, o sea que, creo que es algo muy potente de aprender y que tenemos que tomarlo en cuenta siempre, y así lo creo yo y se lo reboto a otras gentes, a otras generaciones, a otras formas de ver la música, porque vienen otras generaciones, detrás de nosotros con otra manera de ver la música, mucho más potente
  • Yo vi el espectáculo que hicieron ustedes con Patricia Mix y me gustaría saber cómo te sentiste cómo músico con esa experiencia que es diferente a lo habitual, incluso también para el público fue algo nuevo, o algo poco habitual, ver a una cuenta cuentos y un músico, en una interacción en donde lo central era Valparaíso y eso se sentía, fue algo potente, me gustaría explorar en esa sensación, en lo diferente que puede ser para ti como músico cuando vas a un concierto y tocas tu repertorio, a esta otra interacción con el relato oral y la música, que no era la música de fondo, no era lo incidencial
  • Claro y recrear ese imaginario, mira, la verdad, es que no tuvimos que hacer mucho esfuerzo para que resultara, porque dependía mucho de la voluntad propia de querer que estas historias se combinaran, y en la medida en que conversábamos las historias y en la medida en que ella me preguntaba, me decía: “Luchín qué pensabas o qué pasaba en una canción”, lo llevamos todo a un tema personal que hacía que el resultado final hilara un montón de cosas y como estaba tan amarrado, estaba tan bien direccionado, hacía que el público en el lugar que hacíamos el espectáculo se compenetrara y entrara a la historia y fuera parte de la historia, estaba dentro de la historia, o sea, Paty Mix lograba ese efecto, pero nosotros éramos otro motor que empujaba y hacíamos que, es algo difícil de describir, hasta el día de hoy yo todavía no me he sentado a pensar muy bien qué pasó en ese momento, porque a mí me cambió un poco el giro de mi vida musical, más que con otra experiencia, tuve la experiencia también de estar con Ángel Parra, con Ángel Parra nieto y vivir la experiencia de escucharlo a él como nieto de Violeta Parra, pero aun así no fue tan impactante como trabajar con Paty Mix por ejemplo, porque fue algo mucho más potente para mí, para mí historia, como porteño
  • Bueno y en esta historia del Valparaíso actual, cuéntanos en qué estás ahora, cómo se escribe, cómo se escucha este Valparaíso, para Luchín Salinas
  • Lo que se viene ahora es el estreno de dos videos clips, me tocó estar en rodaje ahora de dos videos clips en esta semana, así es la autogestión, coincidieron las fechas y me tocó estar grabando, en un trabajo bastante potente, son dos trabajos de mi segundo disco, el primer tema se llama “Tercer Mundo”, y habla de un tema que pone en la mesa también el tema de la gentrificación y de este turismo cínico, que empuja a Valparaíso a abrirse de mala manera al turismo, donde es casi, una actitud de servicio hacia el turismo, para que ellos estén muy cómodos, o a estos turistas de intercambio, yo les digo así, porque conozco a muchos y los quiero a muchos de ellos, porque tengo muchos amigos que vienen de visita a Valparaíso y estudian en Valparaíso, pero hay quienes vienen acá y se dan cuanta sólo en la última semana cuál era el lugar en el que vivían, porque pululan entre ellos y hablan entre ellos, y hay lugares de Valparaíso que son la embajada de Francia, que son la embajada de Alemania, o la embajada de Inglaterra, y eso no me parece porque creo que las actitudes coloniales ya están fuera de cuestión, o fuera de la conversa, si yo vengo a un lugar vengo a empaparme de lo que están viviendo en ese lugar para aprender de eso, y creo que esa es la misión que tenemos como porteños si los vamos a recibir y si van a venir para acá, yapo, estén acá, estén con nosotros, y tomen el pulso de lo que vivimos nosotros y a lo que sentimos nosotros, así que esa canción y ese video clip va enfocado en eso, es un video clip bastante entretenido, lo hice con la Productora La Bicicleta, que es una productora que tiene un registro gráfico audiovisual de muchas bandas  y de muchos nombres, no sé, como la Mon Lafert, La Bicicleta tiene una gran cantidad de artistas y acá en Valparaíso tocando en vivo es primera vez que hacen un video clip, lo están haciendo conmigo así que estoy muy contento de la oportunidad. El otro video es “Val sin Mar”, que también habla de la gentrificación, pero en el contexto de las inmobiliarias, en este caso el ataque al cerro Barón y este video clip también va a salir, se hizo de manera auto gestionada, lo grabamos dos veces porque sufrimos el robo del material de la primera vez, y lo hice con Claudio Martínez, trabajamos con la pandilla del Tuga, Miguel Muñoz, una gran agrupación donde todos ellos se mueven y trabajan muy bien y todo esto nació en Canario, me acuerdo
  • Donde nacen las grandes ideas
  • Tomando y fumando algo con Miguel Muñoz y se formó un colectivo de autogestión donde trabajamos súper fuerte la idea, con grandes personajes y grandes personas del Puerto y grabamos este video clip que terminaba con una porotada en el mirador Barón, y lo hicimos, lo grabamos la primera vez y nos robaron el material, y porfiamos, perseveramos y lo hicimos por segunda vez, y resultó, en el video resaltamos una situación que es muy potente, está la casa de la señora Berta y Juan Silva, que es la casa, que está al lado de la construcción en calle Portales, ahí hicimos gran parte del video y es un grupo humano muy potente, aquí colaboraron muchas personas, muchas personas en este video clip, tanto en la primera parte que se perdió, como en la segunda, las juntas de vecinos, e hicimos un entretejido social solamente para pensar el video y para hacerlo, para rodarlo, y ahora para estrenarlo, creo que también vamos a hacer lo mismo, en algún lugar de Barón, con otra junta de vecinos también de Barón, pero la idea es hacer este entretejido social, eso es lo que yo busco, más allá de buscar el beneficio de mi trabajo, es también potenciar una idea de Puerto, una idea de Barrio, para mí la música tiene que estar ligada a eso totalmente.

 

El momento de escuchar al barrio ha llegado y en Valparaíso hay mucho que oír, son historias que se niegan a desaparecer, principalmente, porque su vigencia es natural, su permanencia está viva, otorgada por cada porteña y porteño que habita su paisaje con propiedad y naturalidad. El querer que estas historias desaparezcan, el querer acallar sus calles, el querer evitar el canto que surge de sus quebradas, eso es lo artificial, lo antinatural, lo impuesto.

Pero Valparaíso tiene canto para rato, porque son sus habitantes quienes se detienen a escuchar a su ciudad y corean a viva voz sus canciones, aunque frente a nosotros tengamos a personajes de oídos sordos, como el arquitecto responsable del proyecto Mirador Barón, Mathias Klotz, quien no dudó en llamar a Valparaíso, La Araucanía de las inmobiliarias, según él, porque no están las condiciones mínimas que garanticen el desarrollo de proyectos inmobiliario. Si comparar a Valparaíso con La Araucanía, se debe a que en ambos lugares tenemos personas organizadas, personas que valoran sus tradiciones y su cultura propia, personas que están dispuestas a luchar por defender sus territorios, entonces bienvenida la comparación. Porque eso es, gracias a que tenemos un Valparaíso que canta y un pueblo que lo escucha.

 

Escritor, actor, cuenta cuentos, humorista, realizador audiovisual y viajero. Ha inspirado fuertemente su trabajo en la recopilación de relatos sagrados de comunidades aimaras, keswas, guarayas y kogis recogidos tras un largo viaje por Sudamérica. El 2009 estrena su documental “Recinto Privado"y el 2011 su unipersonal “Cruz del Sur” (2011), como homenaje a Godofredo Iommi. Ha publicado los cuentos eróticos "Tinta Sangre" (2012) y la novela "Niebla resplandeciente" (2016)

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