“No estamos de vuelta porque nunca nos fuimos”

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Tribalistas na Globo

Se fue el año 2017 y sin lugar a dudas nos dejó grandes sorpresas y recuerdos, por ello mismo no podía dejar pasar por alto la tentación, tradición a estas alturas, de hacer un reconocimiento a aquella puesta en escena, a aquella entrega, aquella obra, que nos voló la cabeza, que nos aportó tanto, y que como bien decía Juan Emar, es una obra porque germina en nosotros y nos transforma. En este entendido, mi reconocimiento es para  TRIBALISTAS, trío musical brasilero, compuesto por verdaderas joyas de la música popular brasilera.

Las experiencias personales pocas veces tienden a ser un gran aporte en materia de críticas, pero está vez creo que se da la excepción a la regla, por lo que vale decir que, la primera vez que escuché a Tribalistas, no sabía de qué se trataba y menos aún, quienes eran los músicos que estaba escuchando, debo decir que la primera canción que escuché de ellos ( Velha infancia), me encantó de inmediato, y desde ese entonces Tribalistas se convirtió en una de esos encantadores misterios que nos ofrece la música.

Corear esa canción mientras caminaba por las playas de Niebla, encontrándole un sentido tan preciso a la canción en mi propia experiencia de vida, me hizo buscar información en la internet, así fue cómo llegué a su primer, y en ese entonces, único disco grabado: TRIBALISTAS. Ni más ni menos, mismo nombre para el trío, mismo nombre para el disco. Incluso es el nombre del tema que cierra el disco: TRIBALISTAS. De esta manera tribalistas se convierte prácticamente en un manifiesto, en una visión de la vida contemporánea y que devela un buen número de prácticas que serán capaces de hacer sentido en cualquiera de ustedes.

El disco fue grabado el año 2002, en una parcería maravillosamente bella, que juntó a tres personalidades notables de la música brasilera, estamos hablando de Marisa Monte, Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown. Las historias y probabilidades que rodean a la creación de este trabajo son proverbiales, y cada cual podrá sacar sus propias conclusiones después de oír la banda. Se sabe que fue grabado en 13 días, un día por canción, y que la grabación se llevó a cabo en la casa de Marisa Monte, en Rio de Janeiro.

Con estos datos y luego del manifiesto tribalista, no me quedó más que declararme parte de la tribu y seguir con mis ensoñaciones sobre aquella bella parcería de estos músicos, que me ofrecían una versión tan bien mixturada y tan armoniosa de la música brasilera, me parecía increíble la forma en que se habían integrado tan bien estilos tan diversos como el de Marisa Monte, Antunes y Carlinhos, representantes además de la diversidad cultural y geográfica del gran Brasil, respectivamente Rio de Janeiro, Sao Paulo y Bahía . El lenguaje que estábamos hablando era tan propio, tan común y tan actual, que de verdad, podías sentir que habías entrado en contacto con personas de una tribu, de tu tribu.

Si bien cada uno de estos  bellos monstruos de la música brasilera siguió componiendo, grabando trabajos propios y en otras colaboraciones e investigaciones, de Tribalistas no supimos nada más, hasta ahora, hasta este 2017, cuando la tribu volvió a hablar, volvió a cantar y a dar aquella mística y energía, de nuestras propias y simples vidas. Porque algo que cabe destacar es lo próximas y cercanas que son las letras de sus canciones, sin importar de dónde seas, sin importar si conoces Brasil de referencia o si has estado allí, serás parte de esta tribu.

Fue a fines de agosto del 2017, cuando Tribalistas sorprendió a todo Brasil, apareciendo en un programa especial de la red televisiva Globo, es más,  ya habían dado señales potentes al inicio de agosto, mostrando cuatro nuevas composiciones de lo que sería su nuevo disco, “Diáspora, Um só, Fora da memória y Aliança”.  Canciones que pudieron ser degustadas a través de las redes sociales. Sin embargo, la aparición el jueves 31 de agosto, del programa especial en Globo, fue algo maravilloso, Tribalistas aparecía mostrando la tribu tal cual es, brindándonos uno de aquellos instantes memorables en la historia de la música, en ese tipo de formato tipo documental, en el que se nos permite entrar al proceso mismo de la creación, en el ambiente de ensayo, de error y de creación, la mística instalada en cada acto de convivencia en torno al proceso que genera la genialidad. Diez canciones fueron grabadas en diez días, siguiendo la tónica y el ritmo de creación de su primer trabajo. Si bien el disco no posee título y ha sido intitulado intencionalmente, Marisa Monte ha dicho:”Não é volta dos Tribalistas, porque os Tribalistas nunca foram. A gente sempre esteve aí”.

La entrega que comienza con la canción “Um só”, es una clara invitación a considerar quiénes somos, muy en la línea del manifiesto tribalista del 2002, Tribalistas vuelve a declararnos aquella definición de quiénes somos, a identificarnos, a señalarnos y encontrarnos en esta condición, esta cualidad, la cualidad de ser cualquiera. Es decir, todos.

La presentación nos ofrece momentos únicos de conversación y juego de los Tribalistas, imágenes y situaciones que siempre podrán ser recordadas y señaladas para complementación de aquellas músicas que te acompañan durante tus días. Cómo no recordar aquella legendaria muestra de Pink Floyd en Pompeya, y aquellas caras y miradas de los músicos que tanto aportaron a la mítica próxima de la grabación y puesta en escena de la obra ¿Quién no encontró la semejanza de  algún amigo en la mirada perdida de Nick Mason?

Los propios músicos de Tribalistas han señalado que la intención de este disco es  encontrar las semejanzas dentro de las diferencias, para que las personas podamos volver a sentirnos más unidos, considerando la paradoja de vivir con nuestras controversias.

El trabajo presentado por Tribalistas es además estéticamente muy agradable de ver, las imágenes seleccionadas están narradas de una forma muy colorida y dinámica, por lo que los poco más de 40 minutos de duración que posee la muestra, pueden ser disfrutados de un solo tirón, sin temor a pensar en la hora, por lo que la sensación final es que queda garantizada la sorpresa y el encanto al apreciar esta instancia privada, que deja de serlo, para volverse pública, para volverse inclusiva y participativa, como un ritual de la tribu que busca la comunión. Uno de los momentos destacados de la muestra está en la entrega de “Lutar e Vencer”, canción que da cuenta de una propuesta contemporánea, que refleja el sentir de la sociedad frente a las temáticas que están en juego actualmente.

El trabajo además cuenta con la participación de gran equipo, que incluye músicos y técnicos que se mueven dentro de la tribu con naturalidad. Por todo ello y todo lo que ha ido provocando la escucha de este trabajo en mí, es que he querido señalarlo, como el imperdible del 2017.

Escritor, actor, cuenta cuentos, humorista, realizador audiovisual y viajero. Ha inspirado fuertemente su trabajo en la recopilación de relatos sagrados de comunidades aimaras, keswas, guarayas y kogis recogidos tras un largo viaje por Sudamérica. El 2009 estrena su documental “Recinto Privado"y el 2011 su unipersonal “Cruz del Sur” (2011), como homenaje a Godofredo Iommi. Ha publicado los cuentos eróticos "Tinta Sangre" (2012) y la novela "Niebla resplandeciente" (2016)