El roble tiene también una cicatriz de un incendio de data centenaria. Quizás sea como ese aromo del que cantó Atahualpa Yupanqui “Que en vez de morirse triste /se hace flores de sus penas”; es un sobreviviente.
El roble tiene también una cicatriz de un incendio de data centenaria. Quizás sea como ese aromo del que cantó Atahualpa Yupanqui “Que en vez de morirse triste /se hace flores de sus penas”; es un sobreviviente.