Sócrates: pensar dentro y fuera de la cancha

Pocos jugadores en la historia del fútbol como Sócrates. Un hombre con estudios profesionales realizados a la par de sus elegantes jugadas; un activista que transformó a un club deportivo en un espacio de justicia y democracia; un médico que falleció producto de su alcoholismo a los 57 años. Fue sin duda una leyenda.
 
Porque con todo lo anterior, Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira fue también uno de los mejores seleccionados de Brasil de todos los tiempos y capitán en el´82, ese equipo tan maravilloso que a pesar de no haber ganado la copa ha sido el único capaz de plantarle cara en talento al triunfante plantel del ´70.
 
Luego del retiro, grabó canciones, fundó una clínica deportiva, dirigió equipos, siguió levantando el puño y escribió. Un libro y muchas crónicas. Este libro póstumo recoge algunas y el trabajo realizado los últimos 10 años de su vida (2001 – 2011) para la revista brasileña Carta Capital. Carta Capital no era una publicación de deporte sino de política. Y eso en Sócrates no es una anécdota sino una definición de principios.
 
Las crónicas se dividen en temáticas como deportes, filosofía, anecdotario, ídolos, pasiones, entre otras, pero casi todo lo une lo social y como no, lo político. Como cuando habla de Pelé (su máximo ídolo) y la tristeza que le causa su ambición desmedida por el dinero, su amistad con los poderes fácticos e incluso que no se apoye en ninguna filosofía. O la interesante teoría en torno a la introducción del fútbol en Japón a comienzos de los ochenta por lo que podría aportar su naturaleza colectiva el ambicioso plan social para levantar a la sociedad de posguerra.
 
Sócrates le escribe a los candidatos a la presidencia del 2002 por la secundaria importancia del deporte en sus planes e interpela a los burócratas de la política ya que sólo consideran los niveles profesionales y comerciales del asunto, en desmedro del potencial de oportunidad de justicia social y salud pública. Como en la cancha, la tenía súper clara.
 
Todo está redactado con templanza aunque categórico. No cede un centímetro en sus convicciones. Son textos de un idealismo no ingenuo y una analítica sencilla pero profunda y efectiva, exactamente como era su juego. Socrates (llamado así en homenaje al filósofo) se dedicó toda su vida a pensar y a tomar partido y qué bien suena esa palabra utilizada en un futbolista con conciencia cívica, social y de clase.
 
Es conocida la anécdota. En 1984 anunció que dejaría Brasil si el Congreso no aprobaba las elecciones libres impulsadas por el movimiento social Diretas Ja! del cual había sido activo promotor arengando incluso a dos millones de personas en un mitin de antología. El fracaso popular lo llevó a aceptar una oferta de la Fiorentina y al llegar a Italia le preguntaron por jugadores del Calcio que admiraba. Su respuesta para muchos nos sonó como a golazo de media cancha «la verdad no sé mucho de ello, vine a estudiar sobre la historia del movimiento obrero y a leer a Gramsci en su lengua original».
 
Ese era Sócrates, alguien que adoraba el fútbol pero que le era imposible disociarlo de sus sueños como hombre. Sus páginas son generosas en reflexiones mucho más allá de la cancha y el vestuario y es un gesto que se agradece en el contexto de un deporte que a nivel profesional fue transformando las líneas y colores de sus canchas en una tabla de Excell.
 
Y sí, es una publicación con detalles editoriales: letras muy chicas, mezquina en márgenes e índices. Pero ya está, es un libro modesto aunque contundente que funciona al mismo tiempo como manifiesto y homenaje, dos motivos de sobra para entrarle y a lo campeón.
 
«Sócrates futbolista. Las crónicas del doctor»
Editorial Hueders; 2023.
(Visited 4 times, 4 visits today)