Estoy hablando del mejor o el más multifacético escritor cubano, empezó escribiendo “noir” y ha derivado a escribir de cualquier tema, a contar cualquier historia solo para dejarnos con la boca abierta.
Críticas Culturales de Sergio Gómez
Enrique Correa, una Biografía sobre el Poder
Correa es una clave de la historia de este país. Un trabajo periodístico así de bueno y riguroso puede leerse como una novela, con un héroe y un villano en el mismo rol protagónico, un “Consigliere” del poder.
Guerreros Civilizadores
Por fin apareció una nueva edición de este libro. Su ausencia en librerías resultaba insólita. Es uno de los mejores sobre la Guerra del Pacifico (1879-1884). Para mí, lejos, el mejor.
Mi Novia Palestina
Babul y “Mi novia palestina” dan un paso adelante en la novela gráfica chilena, con una técnica del color asombrosa y una historia simple y redonda. Estas son las novelas que merecen leerse en los colegios, en el metro, en la micro, ahí estamos dibujados todos los “habibis” de este país.
El Eternauta
La novela es una progresión política y literaria, que arman una mirada profética de todos los males que vendrán, que arrasarán en Argentina, en Latinoamérica y en el propio Oesterheld.
En el mismo río
Se tendrán que conformar con leer algunos de los mejores poemas de la literatura chilena actual pero no podrán escucharlos de amanecida en un bar de Conce y en los perdidos años 80.
La Ciudad Que No Existe. Historias De La Ocupación Chilena De Lima (1881-1883)
«Aquí esta la Ciudad de los Reyes de fines del siglo 19, con documentos, diarios, memorias, fotografías. En conclusión: es la historia contada desde los otros, unos que no parecen tan distintos, que incluso en épocas no tan lejanas eran casi parientes. Perú y Chile, aunque nadie lo admite, son hermanos de leche, se parecen: exaltados y depresivos, patrioteros y derrotistas, casi calcados.»
En Agosto nos vemos
Esta novela me gustó harto. Bueno, no tanto. Exagero. En el harto dejo espacio para la nostalgia de encontrar otra vez el tono magistral (justamente, de un maestro que no está y que se echa de menos). Hay momentos en la novela que vuelve el eco de aquellas frases del barroco caribeño de Gabriel García Márquez, no hay duda, ahí está, alambicado, retorcido y sorprendente.
Diarios Centrales: Memorias de José Donoso
Este debió ser el libro más importante del año pasado. Debió, pero no lo fue. Se trata de los diarios de un escritor del que poco se habla y, peor, del que poco se lee. El motivo, probablemente, sea el incómodo estante de lectura que ocupa Donoso. En todas partes incomoda de alguna forma. A Bolaño le costaba entenderlo: “la herencia de Donoso es un cuarto oscuro”, escribió
Combustión Espontánea
Merino lee en horas de tedio, de siesta, donde la lectura parece ser siempre en verano, de tardes después de almuerzo, a la sombra, mientras la ciudad gritonea, y el lector, es decir nosotros, estamos obligados a lo mismo acompañados de un libro antes de pasar a otra cosa