Correa es una clave de la historia de este país. Un trabajo periodístico así de bueno y riguroso puede leerse como una novela, con un héroe y un villano en el mismo rol protagónico, un “Consigliere” del poder.
Guerreros Civilizadores
Por fin apareció una nueva edición de este libro. Su ausencia en librerías resultaba insólita. Es uno de los mejores sobre la Guerra del Pacifico (1879-1884). Para mí, lejos, el mejor.
La Nación Clandestina
De todos ellos ninguno tan estilísticamente genuino como Jorge Sanjinés, quién desde el interés por los conflictos de los indígenas altiplánicos y prácticamente vació toda una cosmogonía en sus guiones e imágenes.
Nelson Leiva
No voy a contar aquí los años y las aventuras y los aprendizajes que hice junto a Nelson… sólo decirles que fue una de las personas decisivas de mi vida. Así como mi padre Juan Tejeda me lo enseñó todo y fue mi maestro, Nelson Leiva volvió a enseñármelo todo y fue también mi maestro.
Mi Novia Palestina
Babul y “Mi novia palestina” dan un paso adelante en la novela gráfica chilena, con una técnica del color asombrosa y una historia simple y redonda. Estas son las novelas que merecen leerse en los colegios, en el metro, en la micro, ahí estamos dibujados todos los “habibis” de este país.
Cruzando puentes: el gran documental de Fatih Akin
Hace 20 años se estrenó «Crossing the Bridge: The sound of Istambul» un verdadero documento histórico donde el más famoso director turco alemán explora la diversidad de tradiciones musicales presentes en Estambul a inicios del presente siglo.
Primera Sangre
Pobrecito Rambo, sí, es verdad que el wn era milico y se fue a webiar a Vietnam cuando cabro en vez de quedarse a escuchar james brown y comerse una negra en Soul Train, pero quiero hablar de él un momentito ctm, si me lo permiten estos negreros de Críticas Culturales quiero hablar de ese wn y su tragedia
El Eternauta
La novela es una progresión política y literaria, que arman una mirada profética de todos los males que vendrán, que arrasarán en Argentina, en Latinoamérica y en el propio Oesterheld.
Los Grandes Imperios
En Chile nunca hemos sido imperio. Nuestro poderío es modesto, aunque hemos sometido a los mapuche y demás pueblos originarios que se les llama. Nuestro clasismo sigue siendo intenso.